MANDAME ALGUNA DE LAS ANÉCDOTAS
QUE RECUERDES Y LAS PUBLICARÉ

gfernandez@renfe.es

Os acordáis de Vicente Carrascosa, el sordo, que repitió segundo. Una de las muchas noches que nos levantamos a fumar de madrugada, él se encerró en un retrete mientras otros nos subimos al poyete de la ventana para echar el humo por el ventanuco. Pues bien, mientras estábamos en la faena, se despertó D. Felicísimo y nos pilló in-fraganti, mientras saltábamos a escondernos huyendo de la linterna del Felicísimo, con el jaleo que se armó, Carrascosa oyó algo y temeroso de que nos descubrieran gritaba: "Callaos, joder, que se va a despertar el Felicísimo".

Guillermo